Filosofía en Marcha es un medio de difusión del pensamiento crítico en el campo de la filosofía, la literatura y la psicología.
El equipo de trabajo se enfoca principalmente en compartir artículos de investigación científica y de divulgación. Información de Revistas, eventos y presentaciones.
Hay también videos de cursos, conferencias, entrevistas y conversaciones. Realizamos unboxing de libros con reseñas de los mismos.
El pasado viernes 14 de abril 2023 llevamos a cabo la presentación "Filosofía y Educación. ¿Por qué y para qué Filosofía en la Escuela?" en el Centro de Comerciantes del barrio de San Justo, La Matanza, Buenos Aires.
En la presente publicación compartimos algunas de las fotografías de lo que fue el evento. Agradecemos a @oswinjeanne y @axelsinredes por su trabajo de imagen.
Luego del agasajo recibido por parte de la municipalidad de La Matanza por la declaración del libro La seguridad de lo incierto como obra de interés cultural y municipal, abrimos una nueva sección de venta por distintas páginas para poder adquirir la obra, como así también continúa disponible la opción de poder leer el libro de manera digital y gratuita.
Debajo de la obra de tapa azul yace también el nuevo libro publicado este 2023 con Nietzsche y Heidegger como protagonistas de nuevas reflexiones en torno a las problemáticas filosófico-políticas del siglo XX.
La presentación consistió en una exposición leída y luego de la intervención del público con preguntas, a lo cual se abrió el diálogo y la interacción para enriquecer los distintos enfoques y posturas sobre el tema en cuestión.
Queda pendiente la presentación sobre Nietzsche y Heidegger en la Universidad Nacional de La Matanza para el día viernes 5 de mayo a las 18:00hs. Actividad presencial, libre y gratuita. Próximamente vamos a estar compartiendo el Flyer del evento.
Ha sido declarado de Interés Cultural y Municipal el pasado 14 de abril 2023 en la Municipalidad de La Matanza por parte del Honorable Consejo Deliberante.
Comparto algunas de las imágenes de lo que fue la entrega de un Diploma, una bandera del municipio y un plato conmemorativo, además de la hoja en la que queda asentada la declaración de mi libro. Hice también un video para YouTube sobre los premios que dejo al final del posteo.
Para quienes quieran conseguir el libro o mis libros, también dejo los links correspondientes!
Muchas gracias!
En el video hablo sobre el contenido del libro y muestro los premios que me han regalado en el HCD La Matanza
Ante todo, quiero
agradecer a los aquí presentes, sin embargo, no puedo dejar de nombrar a Guido
Goluscio, quien ha sido mi vecino y tenemos la misma edad, desde hace muchos
años lo veo caminar y recorrer La Matanza con su vocación y trabajo en
política. Tengo que admitir que en el fondo yo ya presentía que en algún momento
se iban a unir nuestros caminos, porque en ciertas ocasiones intercambiamos
ideas en alguna vereda del barrio de Villa Madero. No quiero dejar de nombrar a
Nacho, que su apellido es todavía para mí un misterio, pero que desde el minuto
cero estuvo al pendiente y a disposición para lo que necesitara. Y, por supuesto,
a Daniel Dauria por ceder este espacio.
Tengo que admitir que me
encuentro feliz y muy emocionado por el agasajo del día de ayer en el Honorable
Consejo Deliberante de La Matanza, porque ha sido un enorme reconocimiento a mi
trabajo. Si bien escribir un libro sobre filosofía es realizar lo que me
apasiona y me llena el alma, haber recibido un diploma de reconocimiento es un
incentivo para poder seguir trabajando. No estoy sólo contento por el reconocimiento
personal, sino sobre todo porque lo que se está premiando es al esfuerzo y al
trabajo cultural, a la formación y educación de jóvenes.
Para quienes no me
conocen trabajo con la filosofía y la docencia hace casi diez años. A lo largo
de todo este tiempo estuve en Instituciones privadas y públicas, en nivel
secundario, terciario y universitario, en modos de enseñanza formales e
informales, de manera presencial y virtual, no sólo en Argentina, sino también
para otros países como Colombia, México, Chile, España, Italia y Alemania,
entre otros. Llevo la filosofía, antropología y psicología a las aulas con un criterio
en común, a saber: 1) aprender a fundamentar nuestras ideas; 2) generar un
pensamiento crítico; 3) y poder establecer la capacidad de diálogo. Y este no sólo
siguiendo estrictamente los programas de enseñanza y los apartados burocráticos
que exige el sistema educativo, sino muchas veces partiendo de la escucha y las
necesidades que, al entrar al aula, uno como docente tiene que asistir.
1) Fundamento se dice en alemán
Grund, y quiere decir también suelo o
base, y esto refiere a la teoría, en tanto terreno, sobre las cuales debemos
sentar nuestras ideas. Y, a su vez, al abanico de nuestras ideas debemos
someterlas a la crítica. 2) Si revisamos la etimología de la palabra,
encontramos que proviene del origen griego: krínein
(“dividir”, “separar”). Del griego antiguo κριτικός
(kritikós) quien es "capaz de
discernir", “capaz de juzgar”, derivado de κριτής (kritēs,
"juez", “arbitro”), del verbo κρίνω,
κρίνειν (krinō, krinein,
"juzgar"); kritiké es el
“arte o aptitud del enjuiciamiento”. El que afirma o niega algo emite un
juicio, y el que enjuicia: separa. En alemán encontramos esa relación con el
griego porque juicio se dice Ur-teil,
teil es parte, y el prefijo –Ur remite al origen. Por tanto, Urteil, juicio, es la unidad antes de
que sean escindidas las partes. Finalmente, de la mano de nuestras ideas
fundamentadas y de la posibilidad de hacer una crítica de nuestros pensamientos
podemos enriquecer 3) el diálogo. La palabra διάλογος que significa “conversación o discurso”,
compuesta del prefijo διά (a través de) y la raíz λóγος (difícilmente
traducible pero que acepta las acepciones de ciencia, razón, lenguaje, palabra).
Por tanto, cuando dialogamos estamos comunicando nuestras ideas y pensamientos
a través o por medio de la palabra.
El
diálogo se trata de “elegir” y “escoger” las palabras al hablar, de “reunir
elementos similares”. Emitir un discurso es llevar a cabo un enunciado con un
sentido preciso. De hecho, nosotros mantenemos la raíz λέγ- o λογ-
(en castellano el verbo “e-leg-ir”,
“co-lec-cionar”, o la palabra “inte-lig-encia”. El λóγος, la palabra, es lo que nos distingue, según
Aristóteles, del resto de los animales. Somos el único animal capaz de criticar
y de establecer valores a las cosas por medio de la palabra. Con la palabra
fijamos lo que es justo e injusto, lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo.
Ahora
bien, todos estos elementos han conformado los ejes centrales de la paideía (en griego παιδεία,
"educación" o "formación", a su vez de παις, país,
"niño") era, para los antiguos griegos, el proceso de crianza de
los niños, entendida como la transmisión de valores (saber ser) y saberes
técnicos (saber hacer) inherentes a la sociedad. La paideía consistía en transmitir los elementos de la formación que
harían del individuo una persona apta para ejercer sus deberes cívicos. Sabemos
que los griegos instauraron la democracia, el poder del pueblo. Ya afirmaba
Platón en República, que hay que
educar el cuerpo por medio de la gimnasia y el alma con la filosofía y la música.
Una buena educación nos perfecciona la técnica,
la palabra τέχνη designa la actividad productiva especializada. Por ejemplo, un
artesano que hace zapatos, mientras más perfeccione su técnica, más
posibilidades hay de que alcance la virtud, es decir, la excelencia. La areté, la virtud, es dar con la
excelencia en la función que uno ejerce. Mientras más conocemos nuestro campo
de acción, más posibilidades hay de hacernos virtuosos en ello.
Como
docente, considero que una buena educación busca alcanzar, por medio de la
formación, la virtud del ciudadano. La virtud se emparenta, a su vez, con la
belleza, con el bien y con la verdad. Y, sobre todo, cabe comprender que esa
Unidad de bien, bello y bueno, que tiene como fin la verdadera educación, es
decir, no en educar para que respondan a determinados intereses y permanezcan
adormecidos, sino que puedan emanciparse en la toma de decisiones con un
criterio digno, tampoco no se halla por medio de la satisfacción inmediata de
los deseos y las necesidades individuales. En la formación es necesario
aprender a desprendernos de nuestra inmediatez para poder elevarnos a un bien
mayor. Quien se deja arrastrar por sus instintos y deseos particulares para el
griego era un idiota. Para que se entienda mejor, “Quien no capta el lógos es un “idiota”: un idiota, para un
griego, es alguien que no tiene sentido comunitario o participativo, que sólo
piensa en sí mismo y que, por eso, se equivoca” (Cordero, 2018: 71).
Para
concluir, refiero a Política de Aristóteles,
frase con la que firmé el libro de Guido y que sintetiza política, filosofía y
educación: está bueno vivir, pero es mejor vivir bien. La polis (la ciudad) es, según comprende Aristóteles, por Naturaleza,
dado que ninguno por sí solo es autosuficiente, necesariamente debemos
compartir y dialogar con el otro. Salir de nosotros mismos para retornar más
enriquecidos. Es en el nosotros, en la comunidad, en el compartir, en la
gratuidad, donde podemos experimentar la felicidad. Para transformar la
realidad es necesario creerlo, generar una buena teoría, criticarla y llevarla
a dialogo con el otro. Ponerla a disposición. Pero para eso primero debemos
convencernos de que se puede estar mejor, que nos merecemos todos algo mejor. Y,
sin dudas, la educación es un eje central en este camino porque la educación
cura y transforma, dignifica y libera.